Mis super (pocas) adversidades

¡¡MUY BUENAS FAMILIA!!

 Soy Diego, soy ciego y... Hoy vengo a hablaros un poco sobre mi día a día, enfocando este artículo a las situaciones a las que me voy enfrentando y cómo les voy haciendo frente tanto en mi vida personal como en el trabajo. 

 Aunque intentaré centrarme en mayor medida en el período de tiempo desde que nos trasladamos a vivir a Valencia (mayo de 2019) para entrar en Lanzadera y dedicarnos a TIMPERS en cuerpo y alma, daré unas pequeñas pinceladas a toda la etapa anterior, para que se pueda entender mejor y de un modo más claro lo que os quiero contar de esta nueva etapa

 Para comenzar, quiero aclarar que no soy ciego total ya que mucha gente nos hacéis esta pregunta en nuestras redes. Tengo un pequeño resto visual y lo poquito que veo, es a través del ojo derecho. Deciros que siempre he tenido dudas sobre mi enfermedad ya que, cuando era pequeño, me diagnosticaron Retinosis Pigmentaria, una enfermedad degenerativa de la retina aunque, otros médicos, me diagnosticaron una enfermedad “hermana”, llamada Amaurosis Congénita de Leber, que no necesariamente ha de ser degenerativa y por tanto, desembocar en la ceguera. Hoy en día, nos inclinamos a pensar que es esta segunda enfermedad la que padezco, ya que tengo muchos amigos con Retinosis que, por desgracia, han perdido la vista y yo, prácticamente, veo lo mismo que desde pequeño.

 

 La verdad es que siempre he tratado de ser una persona muy independiente y gracias a como ha tratado mi familia la situación desde siempre, a la primera educación que me dio la O.N.C.E. durante los 8 años de la EGB y mi actitud, creo que lo he conseguido con creces. Incluso algunas personas, me dicen muchas veces que para lo poco que veo, soy un poco temerario y, en algunos aspectos, puede que no les faltara razón. Siempre he tratado de hacer lo que todos los demás han hecho en cada momento y nunca he tratado de ponerme límites: simplemente, cuando han aparecido, he tratado de superarlos hasta el punto que fuera posible y eso me ha hecho ser como soy y afrontar la vida de la forma que lo hago.

 Al llegar a Valencia, las primeras cosas que quise afianzar, desde el primer momento fueron las relacionadas con mi nueva vida y mi entorno y para ello, mis compañeros y AMIGOS de TIMPERS fueron pieza clave. Les pedí que nos diéramos una vuelta por el barrio para saber dónde se encontraban las cosas de primera necesidad: una farmacia, el banco, la parada de metro, el supermercado, un estanco, etc. y puedo decir que, gracias a su ayuda, en dos días ya me movía por allí con soltura, iba solo a comprar si era necesario, etc. Además, dado que encontramos un piso muy cerca de Lanzadera, el poder ir y volver con facilidad también me dio independencia a la hora de marcarme mi horario.

 Otra cuestión importantísima fue el establecer, desde el primer momento, las normas y el modo de vida en el piso. Aspectos como mantener el orden en las cosas comunes, establecer el reparto de tareas de un modo en el que, cada uno, hiciésemos lo que mejor podíamos y sabíamos, etc., fueron claves para que mi día a día fuera cómodo me sintiera útil y que el ánimo se mantuviese siempre alto. Así, yo me encargo de fregar, mis compañeros, de cocinar, etc. Sin perjuicio, claro está, de que nos echemos una mano siempre que haga falta, en cualquier situación. Tengo que decir que esto fue (y sigue siendo) muy fácil, ya que somos una familia muy unida y siempre miramos unos por los otros, discapacidad al margen.

Incluso en los temas de ocio, mis compañeros han sido, desde un primer momento, mis ojos. El ejemplo más claro podría ser cuando vamos al fútbol, a ver  los partidos del Levante. Ahí, Aitor y Rober se convierten en mis “Manolo Lama privados” y hacen que pueda seguir los partidos tan bien como cualquier espectador que ve el partido con normalidad.

En lo que respecta al trabajo en Lanzadera, también tengo todo tipo de ayudas, tanto humanas, como es la ayuda que, constantemente, me prestan mis compañeros, ya sean de TIMPERS o de cualquier otra empresa, a los que estoy y estaré siempre agradecido, como técnicas: tengo una aplicación en el ordenador que me habla todo lo que sale en pantalla, un brazo mecánico que me permite ajustar la pantalla en cualquier posición, para poder apoyarme en mi resto visual, etc. En fin, tengo todo en la mano para poder ser eficiente como el que más y eso hace que cada día vaya contento, motivado y sin más preocupación que las que genera el trabajo, como cualquiera de mis compañeros.

Pero, si ha habido una decisión importante y necesaria que he tomado, ha sido el concienciarme de que debía aprender a utilizar el bastón. Aunque ahora admito que debería haberlo hecho hace años, dado que veo mucho peor con poca luz, en Alicante, al ser mi zona de confort, nunca me lo había planteado, ya que me movía poco menos  que a ojos cerrados. En cambio, en Valencia, al tener que desplazarme yo solo a entrevistas, coger trenes muy temprano para desplazarme a otras ciudades a foros, congresos, etc., vi que era algo imprescindible y que no tenía porque pasarlo mal ni una vez, habiendo medios para evitarlo. Quiero agradecer desde estas líneas, a todas las personas que me animaron a tomar la decisión y sobre todo a Miriam, la encargada de instruirme, quien ha hecho que tenga claro que, probablemente, es la mejor decisión que he tomado en mi vida.

Por lo demás, podría decir que mi funcionamiento es prácticamente igual al de cualquiera de vosotros y no quiero despedirme sin hacer una reflexión y plantear unas conclusiones: tengo muy claro que, para superar cualquier adversidad, la actitud es fundamental y valores como no tener miedo, la superación personal y el no ponerse limites, son clave. Por otra parte, el papel que juegan el resto de personas del entorno, es fundamental, por ello la humildad, la generosidad, la empatía, el estar siempre dispuesto a ayudar y, sobre todo, el tener interiorizado que, por suerte o por desgracia, voy a necesitar yo a la gente más de lo que me puedan necesitar ellos a mi, te ayudan y te enseñan a valorar la importancia de las personas y creo que, en mi caso, han conformado mi forma de ser y mi personalidad.

Sólo me queda decir que espero que os haya gustado este artículo y que os haya servido para conocerme un poco mejor y ver cómo  me desenvuelvo y entender mi forma de ser y mi modo de vida, del cual, estoy muy contento y orgulloso.

Pronto volveremos con nuevos artículos que, espero, os sean igual de interesantes y prácticos 

¡¡GRACIAS A TOD@S Y, HASTA LA PRÓXIMA!!