Una auténtica Lanzadera

Nuestro primer contacto con Lanzadera se remonta al 18 de Marzo de 2019, cuando recibimos este correo: en primer lugar queremos darte la enhorabuena porque tu proyecto nos ha gustado y queremos que pase a la siguiente fase del proceso de selección del programa Garaje”. En ese momento, no sabíamos bien ni siquiera que eran Lanzadera ni Garaje, lo que sí sabíamos, es que era una gran noticia que, si finalmente se completaba, podía cambiarnos la vida tal y como la estábamos llevando hasta ese momento.

El siguiente paso era una videoconferencia en la que nos reuníamos con Javier Jiménez, director general de Lanzadera y Ana Giménez, directora de Marketing. Recuerdo perfectamente cuando nos preguntaron: “oye, y ¿cuánto vendéis, cuánto facturáis?” ,a lo que nosotros respondimos: “bien, la verdad es que estamos contentos” (algunos meses vendíamos 15 pares, pero había otros en los que eran 2). Fue entonces cuando Javier nos dijo: “ Esa respuesta es la misma que me daba mi hija cuando le preguntaba por sus notas en el colegio, sed más explícitos”. Ahí nos dimos un golpe de realidad, no facturábamos nada, pero en ganas de trabajar e ilusión no nos ganaba nadie.

Tras esta primera toma de contacto, nos invitaron a Valencia a pasar 3 días junto a otros candidatos para ver finalmente quienes eran los elegidos para formar parte de esa gran familia. A finales de Abril, unas pocas semanas antes de empezar el programa de 11 meses, nos dijeron que estábamos dentro, que formábamos parte de Marina de Empresas.

Cuando entramos a las instalaciones y nos hicimos a la idea de que, por lo menos, esa iba a ser nuestra oficina durante los próximos 11 meses, no nos lo creíamos. Los compañeros, la gente del staff, las formaciones, los recursos de los que dispones... es todo lo que un emprendedor puede pedir.

Desde el primer día supimos cual era la forma de aprovechar al máximo esta experiencia: echarle muchas, muchas horas y exprimir a todos los profesionales que están allí para ayudarte.

Todos estos meses nos han servido para crecer, tanto personal como profesionalmente. Hemos aprendido a hacer planes de negocio, a establecer un planing de hitos, a ser más ambiciosos, a seguir un modelo de gestión, a tratar con proveedores, clientes, socios... Gracias a los 3 meses de formación que recibimos, supimos ver la empresa y “al jefe” (el cliente) de otra forma. Supimos que el jefe no es aquella persona que está por encima de ti en la empresa, sino que son los clientes y todas aquellas personas que permiten que puedas pagar proveedores, sueldos y que te dan pie a soñar en un futuro mejor para tu empresa.

Por último, me gustaría destacar el mayor valor que tiene Lanzadera para todos, el coworking. Desde el primer día te das cuenta de que éstos no van a ser simples compañeros de oficina, van a pasar a formar parte de tu familia. Allí la competencia entre empresas no existe, de hecho, empresas del mismo sector comparten proveedores como si fuese una tarta en la que hay “cacho” para todos. A los pocos días de empezar el programa, estás yéndote de cervecitas y haciendo planes con ellos para los fines de semana que te quedes en la ciudad de las fallas.

Hay una frase que he oído repetidas veces en los últimos meses y he buscado de quién es. Andrew Carnegie decía: “El secreto de mi éxito fue rodearme de personas mejores que yo”. Es un claro ejemplo de lo que representa para nosotros Lanzadera. Estamos rodeados de gente muy potente que tiene más experiencia que nosotros. En total, son 140 empresas las que conviven en ese edificio y que están dispuestas a ayudarte en todo lo que haga falta. Sin duda, es el sueño de toda aquella persona que quiera llevar adelante su empresa y sumergirse en el apasionante mundo del emprendimiento.

Gracias a Lanzadera y a tod@s aquellos “jefes” que hacéis posible que Timpers sea una realidad.